21.02.09. LA RUTINA DEL BOULEVARD

21 febrero 2009 en 10:57 | Publicado en Diario de a bordo | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

lanchas1

Un cop ja dins, ahir vam experimentar el que sembla ser un dia típic de travessa en aquest corredor.
A mig matí vam sentir pel canal 16 una veu de dona, probablement d’un veler, que sense entendre molt bé el que deia, semblava un pèl histèrica. Una estona després vam sentir un altre cop un Mayday pel canal digital, de nou sense posició. Vam escoltar atentament i, un cop més, no vam sentir ni aquesta boca és meva; incògnita: els autors de les dos trucades eren els mateixos i havien estat ràpidament  degollats pels inclements pirates?; la trucada tornava a ser un assaig? o, potser, després de fer-la els autors van anar a fer la migdiada?; mai no ho sabrem.
A primera hora de la tarda un vaixell gros de càrrega demanava ajut als vaixells de guerra perquè una llanxa el seguia a una milla; un cas clar de Goliat aterrit per un David. Tampoc en sabem el final.
A mitja tarda ens va tocar a nosaltres: un vaixell de fusta, tipus pescador, però arrossegant sospitosament tres llanxes amb foraborda, va creuar la nostra ruta per la proa; nosaltres vam mantenir la calma i ens quedarem a l’expectativa. El vaixell, després de creuar-se amb nosaltres es va dirigir en direcció contraria a la nostra. Cap problema. Però, just després de la posta de sol, torna a aparèixer el mateix vaixell, o un que si semblava molt, amb les tres comdemnades llanxes. Aquest cop es dirigeixen al Kiribati, el vaixell italià que és clarament el més gros i ostentós; el fet ens sembla coherent amb les pèrfides intencions de qualsevol pirata. Un cop a prop, paren el motor i comencen a cridar alguna cosa cap el veler; en Marco, que observa que son almenys 8 pàjaros, no els entén ni els vol entendre; dona gas i mira de posar aigua pel mig; els presentes pirates, davant aquesta deserció, continuen per on anaven;  els següents en la seva ruta som nosaltres, de manera que jo orso i em disposo a creuar la seva popa; ells continuen endavant i s’acosten molt al tercer veler, el noruec Malin, el que permet al nostre amic Erling distingir que, d’acord amb els preceptes del profeta, tots 8 potencials pirates estan fent la pregaria del capvespre a coberta, agenollats i mirant a la Meca, com dicten als canons. Aquest devoció i el fet de que s’allunyen, ens tranquil·litza; no obstant lo qual i per si de cas, no encenem els llums de navegació fins ben entrada la nit.
Total una jornada típica, barreja d’una mica de pirateria real i força paranoia.
Pel demés, malgrat hem pogut anar a vela unes hores, tornem a tirar de Constantino (motor); l’Eolo ens te força oblidats. Ja hem creuat el meridià 50.

Anuncios

22.09.2006 Carlitos

22 septiembre 2006 en 12:31 | Publicado en Empezamos | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

como considero demasiado breve y sucinto (toma palabra!) lo contado por laura en su largo mensaje, me permito ampliar su relato en lo referente a mi estancia en con ellos. 

 día 28 de julio. Aterrizaje en Cartagena de indias con recepción de laura en el aeropuerto incluida (esto no lo ha hecho nunca ni mi madre que bien me quiere). Detallazo.

 Tardenoche de fotos, presentaciones (carlitos, suri; suri, carlitos) y de tres esquinas, que no son las que tiene talula sino el nombre del Ron Con Mayúsculas de colombia.

 luego, un día para llenar carros de la compra en el súper, de arreglar el zarpe de colombia, de despedirnos de los amigos de la marina y poco más, pues el capitán ya tenía el plan de navegación más que cerrado. por cierto, nunca he llenado hasta arriba dos carros de supermercado en tan poco tiempo y con tanta profesionalidad a la hora de elegir lo bueno y barato.

 al día siguiente por fin iniciamos travesía de día y medio hacia isla pinos en el archipiélago de san blas (panamá) con un carlitos tan emocionado que hubiera hecho él solito todas las guardias.

a quince millas de cartagena nos cruzamos con rubén, un vasco del que luego hablaremos. durante la travesía constantino (el nombre  de pila del  motor volvo del talula) no fue muy necesario porque el viento ayudó. descansa tranquilo viejo.

 la visión de isla pinos “la isla con perfil de ballena” me emociona. no es ni por asomo la más bonita isla de san blas, pero es MI primera isla del caribe en ¿lomos? del talula. esa tarde estreno mis patos decathlon y alcanzo la isla a nado para hacerme un peeling mecido por las olas en su playa de arena blanca salpicada de conchas y pedacitos de coral.

 días de sol, ron al atardecer, gafas de buceo que se empañan qué más da y de canoas kuna que pasan cerca del talula con un saludo en la mano.

noche de chocosano en la que como decía laura estuvimos a punto de irnos contra la roca. 

 mañana en la que para mis adentros me di cuenta del gran equipo que hacen estos dos.

 despedida de isla pinos con visita al poblado y paseo con david, el guía oficial que nos introdujo en la cultura kuna y nos paseó por una isla con menos mosquitos de los esperados.

 un día más (ya he perdido la cuenta) para llegarnos a cayos holandeses con tan mala suerte de llegar con la luz demasiado alta como para ver claramente los corales, pero con tan buena suerte como para encontrarnos con el barco de leonardo, uno de los dos “ángeles” que nos iluminaron en los días que estuve en talula. 

 (lo de los “ángeles” es algo en lo que podría extenderme mucho, pero se refiere a esa gente que aparece casi de la nada y te ayuda desinteresadamente en un momento en el que lo sepas o no, necesitas ayuda. creo que en el mar todos tienen al menos un ala de ángel escondida junto al ancla. en talula yo he visto un par de ellas).

 salvando a los yankees y a los vientos que vienen de todas partes y que te hacen girar como un tiovivo, cayos holandeses es la visión más cercana al paraíso caribeño que yo me he traído de mi estancia breve con los chicos. se trata de una bañera esmeralda en la que puedes nadar a pulmón hasta tocar el fondo con una barrera de coral alrededor que lo convierte en una piscina tranquila y libre de tiburones (de tiburones de los malos me refiero). entre las actividades preferidas de aquellos días fue esnorquelinear junto a suri buscando un ancla que yo había creído ver en el fondo, y que resultó ser en realidad un par de pilas de 1.5 voltios tiradas por algún desaprensivo. ese día laura y joan antoni se convencieron de mi graaaan imaginación.

 de cayos holandeses fuimos a porvenir, la capital del archipiélago y único puerto de san blas donde formalizar nuestra entrada a colombia. 

 el mismo día que llegamos, además de que se nos estropeó el motor del dingui también llamado auxiliar o para entendernos el barquito que se usa para ir a tierra, a talula le salió su primer charter. laura y joan antoni pusieron de condición para hacer el charter que yo me quedara. un piropo de primer orden. realmente estábamos pasándolo bien juntos. 

 además de lo que cuenta laura sobre las conversaciones de alta temperatura ideológica que para mi resultaron interesantes y constructivas, fue en estos días mi peor momento en talula. el capitán me ofreció el privilegio de ser sus ojos desde lo alto del mástil de mayor para entrar en los fondeos, y en el último de todos, en isla perros creo que era el nombre, llevé a talula directo a los corales. cuando dejamos a los “invitados” en la playa, y tras una reunión de los tres para analizar lo sucedido, todos aprendimos mucho. desde ese día laura se sube al mástil. y yo doy gracias al “ángel” invisible que ese día hizo que no ocurriera nada importante y a la generosa reacción de laura y joan antoni.

 despedida de los charteristas por la mañana y cena de mi despedida de talula que en realidad se convirtió en cena de “nos encantaría que cuando acabes tu viaje por california vuelvas a talula hasta el final de tus vacaciones”. me emocioné, la verdad. Me sentí un puto privilegiado con extensión de visado en el paraíso. gracias joan antoni. gracias laura.

 de mi noche en panamá y de mis tres semanas en los usa os puedo hablar en otro momento. esto va de mis semanas en el talula, de mis días en el lugar donde no existe el ketchup.

 el caso es que a las tres semanas volé desde san francisco a panamá city de nuevo para encontrarme con los chicos e ir a las islas de san blas. 

 ya desde mi aterrizaje los planes empezaron a cambiar, en la que sería la tónica de mis dos últimas semanas en talula. 

 por razonables motivos marineros y por las lluvias, la idea de ir a san blas tuvo que abandonarse. mis planes de ponerme moreno para matar de envidia (sana, por supuesto) a medio barcelona también se fueron al garete por las nubes dichosas. nuestra estancia breve en colón se convirtió en cinco días de angustia y cervezas… y pese a todo, siendo dos semanas absolutamente opuestas a las primeras en talula, fueron, son, dos semanas inolvidables.

 en colón, en los días de angustia en los que creímos que constantino el motor volvo amigo de leticia la placa solar tendría que ser desmontado por completo, nos reencontramos con rubén convertido en “ángel”. no sólo convenció a joan antoni de que el motor no había que desmontarse, sino que a todos nos enseñó una manera positiva de afrontar las cosas.

 rubén también consiguió que nos riéramos mucho y que yo viviera una auténtica noche de mujeres y lobos de mar cuando fuimos a un bar de striptease, que es el único bar al que un extranjero puede ir en colón, la ciudad más peligrosa de panamá. os dibujo el grupo: rubén, vasco de 31 con seis años en solitario desde que salió de españa; shaun, sudafricano de 40 que viaja en tándem en su barco junto al velero de david, 74 años, galés con mentalidad de rolling stone  que está en su tercera vuelta al mundo y al que sólo quedan 1000 dólares en el banco de aquí al final de sus días; un niño de 16 años hijo del capitán de un velero italiano y un servidor, hombre de la meseta. la noche fue larga pero no quiero alargarme con la anécdota morbosa. simplemente cerrar diciendo que no, no me fui con ninguna mujer mala aunque sorprendentemente estaban todas muy buenas.

 salimos de colón sin hablar más del motor (desde ese día hablar del motor fue tema maldito como lo es para los argentinos hablar del impresentable presidente con patillas blancas que les llevó a la banca rota) y remontamos el cercano río chagres. laura lo ha descrito muy bien en su correo. yo añado que me sentí como martin shean remontando el mekong en busca de marlos brando en apocalipse now. aparente calma total rodeada de aullidos de monos y de peleas en el agua presumiblemente de los esquivos cocodrilos. una experiencia única. superbrutal.

 y de ahí a la última etapa, en mi caso con la mochila ya llena de melancolía. aún no he aprendido a sobrellevar la tristeza de las despedidas, el dolor del paraíso perdido. 

 llegamos a portobello, pequeño pueblo que es en realidad una historia de piratas. más chocosanos. nuevos encuentros con amigos del talula: bruno y sus niñas, el tonto dacapo, leonardo el “ángel” y el barco de su hija que garrea… esto se acaba. mi cabeza empieza a estar en una ciudad con mar en la que no se siente la brisa del mar y la de laura y joan antoni en las importantes decisiones que tienen que tomar en breve.

 la última cena. carlitos se guarda las gracias y la pena para otro día. esa noche toca intentar devolver algo de todo lo recibido en forma de consejos no solicitados, de poner su granito de arena para que la historia de sus amigos continúe por buen puerto, esté  en el pacífico o en un campo de melocotones en tarragona. ¡qué tontería! como no podía ser de otra forma, laura nos informa que talula sigue su búsqueda del mediterráneo por el oeste. talula sigue su odisea, una odisea que hoy más que nunca, también es la mía.

 chicos, aún nos quedan muchos días más en el paraíso.

23.10.2005 Les Tribulacions del Talula o De Gallecs a Bakkaras (White chiken) o Ja fa un any que anem descalços (I)

23 octubre 2005 en 22:14 | Publicado en Empezamos | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

6 mesos després de la darrera crònica, es fa difícil tornar a posar-se el barret de cronista: tanta gent , tants de llocs,  tantes anècdotes, tants de problemes,… Fins i tot el títol és difícil: segueixo el fil de la darrera crònica, afegint el nom amb el que coneixen als europeus a Surinam?, o em refereixo al factor comú dels darrers mesos: els problemes; o ha de ser una referència a que ja fa mes d’un any que som a la carretera salada,…?.
Potser el millor es fer la crònica de les nostres tribulacions: en hem tingut tantes i de tantes menes, afortunadament totes, menys una, superables i superades, que son un bon fil conductor per explicar la història d’aquests darrers mesos i potser, de pas, les exorcitzem. Però que ningú es porti a engany:encara som al peu del canó.
Al final de la darrera crònica ens disposàvem a  navegar unes setmanetes per la Bahia de Todos os Santos. Doncs ho varem fer, però la conclusió a pilota passada és que no era la millor època: havia començat la estació de les pluges i ens varem xupar mes xàfecs que en Noé; al final hi havia tants de fongs al Talula que semblàvem una granja de xampinyons. En un dels desplaçaments per les illes de la badia, concretament quan anàvem a l’ilha das Fontes, tot i que el derroter (guia nàutica) deia que cap problema, varem fer una embarrancada tal que, de no haver estat per la potra de poder demanar auxili a un petit remolcador que casualment estava per allí, encara hi seríem enganxats. De la Bahia de Todos os Santos varem anar a Morro de Sao Paulo, un lloc amb platges,  illes i racons històrics interessants,

llàstima del incipient turisme pijo; allí  varem poder gaudir una mica mes i el mes greu que ens va passar van ser una parella d’ocellets que volien fer el seu niu, tan si com no, a la vela major (plegada, és clar).
De tornada a Bahia varem deixar el Talula aparcat unes setmanes per anar a Rio  i Ouro Preto amb bus; tampoc van haver-hi incidents dignes de menció en aquesta excursió, excepte els refredats que varem agafar per culpa dels congelants aires condicionats dels autobusos. Rio segueix essent la ciutat mes espectacular que he visitat i Ouro Preto una simfonia d’esglésies barroques ancorades a l’encant del Brasil colonial i miner.
De nou a Bahia i mentre ens preparàvem per començar a navegar cap el nord, varem fer amistat amb un gales de 70 anys, amb dos voltes al món a les seves espatlles; antic magnat, conegut com el “rei del moble de tub” als 60 a Londres, després es va arruïnar i va tornar a aixecar el cap com a tractant de cavalls de carreres, fins que un accident de cotxe gairebé el mata; va quedar tan fet caldo que el metge el va aconsellar anar a un país càlid per disminuir els dolors als ossos, i des de llavors navega; la seva vida es un seguit d’anècdotes, intrigues, baralles, borratxeres,.., com si fos el soci de Lord Byron; als seus 70 anys no pot evitar tocar el cul de qualsevol noia que li passa a menys de 10 metres i, després de deixar a moltes dones pel camí, ara està cassat amb una veneçolana que pot veure tantes copes com ell. Amb ells varem compartir els darrers dies a Bahia, la festa nacional i algunes ampolles de ron Montilla.
El 4 de juliol, per altre banda dia nefast pel planeta, diguem adéu a tots els amics que hem fet i entre llàgrimes i tocs de sirena, salpem de Bahia cap a Maceió. Les previsions son de vent i corrents favorables, però, com passa sovint, ens hem de tragar un vent de morro un mar excitadet fins el destí i, entrant al port de Maceió, quasi topem amb un pesquer que arrossega una xarxa  i les llums del qual, si les portava, contra el fons de la ciutat no veiem. Maceió be: ciutat senzilla i tranquil·la, estem quasi sols, i la gent es amable, llàstima de la quantitat de merda que hi havia a la platja i que et convida a marxar. Aquí comencem a ser conscients d’un increment preocupant en la població de “gorgojos” al Talula; caldrà fer alguna cosa.
Següent etapa: Recife; trajecte ràpid gracies a la corrent favorable que per fi hem trobat, però no mancat de xàfecs i calmes. En tota aquesta zona la costa es molt poc profunda el que fa que, a banda d’haver de patir una onada curta i encrespada que incomoda la navegació, cal anar esquivant pesquers tot el rato, com en un gran eslàlom marítim. Entrant al port de Recife, em despisto i m’enganxo dos dits en el molinet de la ancora; és un miracle que encara els conservi; em quedo tan blanc que quan la Laura em veu s’espanta.
Ens quedarem gairebé un mes a Recife, on ja ens esperaven uns amics anglesos que varem conèixer a Gàmbia.

Van estar unes setmanes regades d’àpats, en els que la Laura va donar la definitiva empenta internacional a l’All i Oli, i molt , molt d’alcohol (que borratxos que son els mariners!!),

amb algun petit incident com un intent d’atracament, que afortunadament no va fructificar. Visitem Olinda, un altre memento del Brasil colonial .


A Recife, entre copa i àpat, intentem acabar amb la plaga d’insectes que han gairebé liquidat les nostres existències de pasta i farina; també descobrim alguns problemes tècnics al Talula, alguns dels quals ens complicaran la vida en el futur : problemes amb els enrotlladors de proa, amb el pinçot de la botavara  i pèrdues en el tanc de gasoil.
El pinçot de la botavara, malgrat haver-lo reparat a Recife, ens donarà el primer ensurt al salpar cap a Natal: a una hora de navegació m’adono que el pinçot s’està obrint totalment, amenaçant en alliberar la botavara del màstil; arriada urgent de major i reparació de fortuna (d’aquestes de cabets i moltes voltes); òbviament no hi ha mes remei que arribar al nostre destí nomes amb gènova; afortunadament els vents son força portants i la corrent col·labora. Abans de Natal un ensurt gran amb un pesquer que, sorgit de la penombra, ens passa molt a prop i alguna cosa frega el casc; afortunadament no passa d’aquí.
L’entrada al riu Potengi, a la riba del qual hi ha Natal, literalment acollona: una trencant d’onades amb esculls a costat i costat i, per acabar d’arrodonir l’escena, un mercant gros embarrancat uns dies abans; no se si ens hauríem atrevit a entrar si no hagués estat per les Llangadas (barquetes a vela usades pels pescadors, amb les quals van desenes de milles mar endins i que planegen com si fossin 49’s) que ens passaven al davant i entraven sense cap problema.
Un cop a Natal cerquem la manera de solucionar el tema de la botavara; trobem un senyor, en Joao Torneiro, torner de professió, que fa el que, a Europa, es consideraria un miracle tècnic: soldar una peça d’alumini de foneria. Segons ell, aquesta peça ja no es tornarà a trencar, i el cert es que de moment aguanta (vosaltres no ho veieu, però estic tocant fusta).
Davant l’èxit, decidim provar sort amb el dipòsit de gasoil; us estalvio els detalls: després de dues setmanes de lluitar amb el tema, amb l’ànim esquerdat i la butxaca disminuïda, decidim llençar la tovallola i tornar-lo a muntar a bord en un estat igual o pitjor que abans. Per recuperar-nos de la inútil tasca, decidim agafar-nos un dia de “vacances”: visitem les famoses platges de dunes de Natal, meca brasileira del buggy: n’hi ha centenars passejant turistes. Aquella nit, mentre descansem de la nostra excursió, tindrem una ofídica sorpresa: una serp considerable ha entrat dins la cabina del Talula i jo, pensant-me a les fosques que era un objecte caigut a terra, quasi l’agafo per la cua; quan me adono  del que és ,entro en un estat de pànic i histèria : he heretat la fòbia a les serps de la meva mare. Algún dia ja us explicaré en detall tota l’aventura; aquí la abreviaré dient-vos que va caldre anar a cercar als bombers per que ens lliuresin de l’animalet.
(Continuarà)

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.
Entries y comentarios feeds.